domingo, 8 de agosto de 2010

EL LOBO DE MAR (MICHAEL CURTIZ - 1941)




Ando indeciso entre calificar el film como película de aventuras con tintes psicológicos o a la inversa. La calificación “en vivo y en directo” y dentro del contexto internacional vigente en el año de su estreno hubiese resaltado el carácter dictatorial de su personaje principal, el Lobo Larsen, y establecido semejanzas y comparaciones con políticos megalómanos. Hoy el efecto “historia” ha menguado considerablemente pero aun así resulta evidente el conflicto psicológico de un personaje que, siguiendo el pensamiento de Milton en El Paraíso Perdido, prefiere ser señor de los infiernos a súbdito del Cielo, y con el que Jack London pretendía atacar la filosofía del superhombre de Friedrich Nietzsche.

The Sea Wolf es una de las varias adaptaciones cinematográficas de la novela de Jack London y, según cuentan, la mejor. Sin establecer escalafones les aseguro que se trata de un muy bien film de visión obligada, y a ser posible con repetición, para valorar mejor tanto el excelente trabajo fotográfico de Sol Polito, uno de esos genios a revisar, como las actuaciones de Edward G. Robinson y John Garfield. El guión de Robert Rossen (El Político) difumina, respecto al libro, el personaje de Van Weyden (Alexander Knox) y en la misma medida engrandece el de Larsen (Edward G. Robinson) y su repertorio de gestos, muecas y ademanes varios, dejándolo a muy poca distancia de aquel Capitán Bligh de la Bounty interpretado por Charles Laughton.

Junto a E.G.Robinson un John Gardfield a quien, por lo visto y oído a otros colegas de críticas, estoy empezando a poner en su sitio y de quien me han recomendado expresamente Body and Soul. Punto y aparte para los buenos trabajos de Barry Fitzgerald y Gene Lockhart, magistral el primero y sobrecogedor el segundo. El punto femenino lo pone Ida Lupino en un papel que aun viniéndole bordado no le concede demasiadas posibilidades interpretativas.

Curioso microcosmos humano similar al de Náufragos de Hitchcock, con el lobo Larsen aullando sobre el puente de mando del Ghost, genio y figura hasta el naufragio. El conflicto interior de un hombre capaz de leer El origen de las especies, Las obras de Edgard Allan Poe o El Paraíso Perdido al tiempo que destila todo su sadismo sobre la tripulación a su mando. Nieblas sobre las aguas y también sobre las almas. Las dos magníficamente recreadas.



3 comentarios:

Clara dijo...

La vi en TCM hace tiempo. Creo que la disfruté bastante, la historia me atrapó, al igual que las actuaciones.

Alfredo dijo...

Notable filme aunque durante los visionados que le dediqué detecté no pocos puntos endebles que lo separan de lo que podía haber llegado a ser: una obra maestra.
Aún así me alegra leer un texto sobre este filme.

ethan dijo...

Bastante buena película, con un final perfecto. Inevitable pensar en otros lobos de mar como el que has señalado de la bounty, pero tambien Bogart en el Caine o Peck en Moby Dick, todos ellos muy diferentes.
Saludos!