viernes, 24 de enero de 2014

WITCHFINDER GENERAL (MICHAEL REEVES - 1968 )





Francamente la presencia de Vincent Price siempre garantiza un trabajo profesional capaz de justificar por si solo la visión de cualquier film en el que intervenga. Witchfinder General no es ninguna excepción al respecto. Podremos poner reparos en cuanto a la calidad de la película o cuestionarnos si la medieval caza de brujas otorgaba patentes de corso con licencia para llevar a la hoguera a cualquiera que se cruzase en el camino de inquisidores sin escrúpulos capaces de enarbolar de manera sacrílega un crucifijo, pero respetaremos cuando menos, y ya son muchas las ocasiones en que así lo he hecho, el trabajo de Price.

Estamos ante un film duro. Quizás el paso del tiempo y visto lo que hemos visto ¡eh sir John! Nos hayan curtido las sensibilidades y nos impacten menos estas cosas, pero fue una película cercenada en muchos países en los que se distribuyó. La versión que acabo de ver, se presume completa aunque las escenas mas fuertes sufren un deterioro en su calidad en la medida que han debido rescatarse quien sabe de donde. No podemos hablar de violencia gratuita. Las iniquidades de los representantes de la Inquisición son de tal calado que justifican nuestro impenitente desagrado en los momentos de mayores arrebatos.

Sin apenas pretenderlo les he resumido el film en su línea básica, el exterminio de personas non gratas de forma impune, con el apoyo temeroso de los poderes públicos, leáse alcaldes, comendadores, etc y bajo el presunto auspicio de los poderes religiosos. Basada en hechos reales, nos presenta a Matthew Hopkins (Price) quien amasó una fortuna con el negocio de la quema de brujas durante la Guerra Civil inglesa aproximadamente allá por 1640. Pienso que Reeves, un director al que se le auguraba un espléndido futuro, de no haber sido por su muerte prematura a los 24 años, justo acabada esta película, quiso dar a toda su escasa producción de films de terror un toque diferente al estilo Hammer. Parece haber cargado las tintas un tanto exageradamente en la violencia asi como en la impunidad conque parece desenvolverse el tal Matthew. Claro que las exageraciones son un medio de impactar al espectador y hacerlo mas consciente de una realidad por mucho que esta pertenezca al pasado.

La temprana muerte de Michael Reeves por un excesivo consumo de barbitúricos, probablemente accidental, lo elevó, a pesar de lo corto de su carrera, al estadio de los mitos y en esa medida, sus películas, especialmente esta, entraron en el terreno de las cult movies. Sin embargo no deberíamos dejarnos llevar por los hechos externos y valorar el film por si mismo, por lo que ofrece y su promesa implícita de trabajos futuros. De este modo encontraremos en Reeves un innovador, una sabia nueva para el cine británico que desgraciadamente dejó de fluir demasiado pronto y una película interesante con una duración equilibrada que cuenta lo que quiere contar, de forma dura y diferente.

El trabajo de Price magnífico, ello a pesar de las malas relaciones con el director al que le impusieron al veterano actor no obstante su declarada preferencia por Donald Pleasance.



Puntuación: 7,00