lunes, 9 de junio de 2008

LA GUERRA DE TROYA (GIORGIO FERRONI - 1961)




Las películas de romanos, griegos, troyanos y otros etcéteras históricos siempre han tenido su público. Pueden encuadrarse en el género de las películas familiares, esas que, primero, ven los hijos junto a los padres y que luego vuelven a ver los padres solos cuando los chavales emigran a otras epopeyas más propias de su edad, o más impropias, según quien y como las mire...

Aunque también es verdad que el paso del tiempo no las ha tratado, por lo general, demasiado bien. Y es frecuente incluir a sus actores más representativos, como por ejemplo Steve Reeves o Victor Mature, dentro la escoria de la profesión. En algunas críticas se puede leer, refiriéndose a La Guerra de Troya: “ Sale Steve Reeves haciendo de Eneas. Con eso lo digo todo” o “ Se trata de una cuidada película que resulta entretenida, con magníficas secuencias de batallas, excepcional fotografía y cuidados diseños de decorados y vestuario y está interpretada por Steve Reeves, que en diversas ocasiones dará vida en el cine a héroes o personajes de la leyenda griega o romana. “

¿En que quedamos? ¿Quién tiene razón? Verdaderamente creo que la razón siempre equidista de los extremos más radicales. Y esta película de Giorgio Ferroni es un dignísimo exponente del “peplum”, denominación de origen de un cine de imperios, epopeyas y centuriones varios, que permite darle un repaso y ponerle cara, voz y ademanes a personajes homéricos, emperadores, invasores de allende Los Alpes y hasta a la corte del Faraón si es preciso. Interesante manera de repasar aquellas lecciones de hace tanto tiempo e intentar saber más que un niño de primaria.

En este caso, tenemos a Eneas, Aquiles (el del talón), Paris, Helena de Troya (causante de todo el dislate), Ulises, Hector y por descontado al famoso caballo de Troya, hoy tan vilmente vilipendiado en este mundo de las nuevas tecnologías. ¿La concordancia de los hechos con la realidad? Bueno, eso solo lo sabe Homero y Homero ya no está aquí para ratificarlo. Por ello si nos conformamos con una buena aproximación debo decir que la película de Ferroni cumple con creces ese cometido. Si a ello le sumamos unos decorados mas que aparentes y bien construidos, un diseño de vestuario que nos facilita el trabajo de remontar nuestra imaginación unos cuantos siglos y una estrategia cinematográfica de primer orden, por lo que se refiere a las inevitables batallas, pues estamos frente a una película, como dije, muy digna y merecedora de mayor consideración.

Un último apunte: La mismísima Troya del 2004, con Brad Pitt de figurita y medios técnicos y financieros a go-gó no parece superar a esta realización de Ferroni, lo cual no dice mucho a favor de Wolfgang Petersen.

Una frase final recogida en la página www.ciao.es, al respecto de Troya 2004 y en referencia a Brad Pitt:

"Pero siendo malo y suponiendo que Pitt realiza una interpretación desafortunada, debemos recordar que esto es la tónica de la mayoría de las películas de este género, de “romanos”, “peplum”, o “guerreros con el pecho de lata”. Las películas de “Hércules” encarnadas por Steve Reeves contienen algunas de las interpretaciones más malas de la historia del cine. Y siempre hemos visto estas películas con mucho agrado."

Quien no se consuela es porqué no quiere...



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