miércoles, 11 de noviembre de 2009

LA BELLA MAGGIE (ALEXANDER MACKENDRICK - 1954)



Parece que estos tiempos de acelerados adelantos tecnológicos están haciendo cambiar al mundo. Sin embargo si dejamos de mirarnos el propio ombligo nos daremos cuenta de que el mundo nunca ha dejado de cambiar. Es probable que últimamente los cambios se produzcan a mayor velocidad, pero en todo tiempo y en todo lugar ha existido lo viejo y lo nuevo como prueba evidente de un mundo en transformación.

Alexander Mackendrick en “The Maggie” es testigo y narrador del cambio (año 1954) en lo que al comercio naval se refiere, exponiendo ante los espectadores tanto los transportes artesanales tradicionales en viejas barcazas dirigidas por independientes marineros-lobos de mar, un tanto a lo Popeye, como la modernización del sector a través de navieras que dirigen las operaciones comerciales y que cuentan con su propia flota. El propio capitán MacTaggart, en la cantina, ante las burlas de sus colegas, defiende su independencia ante la subordinación de los demás. Sin embargo, nos damos cuenta de que MacTaggart y su tripulación así como “The Maggie” nadan a contracorriente de los tiempos y que pronto serán engullidos por un futuro que no tiene piedad de quienes no toman su tren.

“The Maggie” es un cuento. Con cosas de esas que solo pasan en los cuentos. Un cuento que se viste con la falda escocesa y a cuadros de los mares de Glasgow y de otros lugares donde los marineros cazan faisanes, cumplen cien años y se casan por amor. Un cuento con ribetes de comedia social, esa comedia que tan bien se les da a los ingleses, probablemente porque saben investirla con su propio y característico humor. De cualquier modo, aquí el humor es un tanto más amargo de lo acostumbrado. Como en Whisky Galore o en El quinteto de la muerte, sigue siendo inteligente, pero aquí a la sonrisa se le añade un rictus de tragedia, debido al destino inflexible de mundo que se desmorona empujado por otro que se levanta.

Los viejos marinos, a diferencia de los roqueros, sí mueren. Y esta es la crónica.

Y mientras tanto el grumete se pregunta ¿Por qué?



2 comentarios:

ANRO dijo...

Tengo esta película muy alejada en la memoria. Recuerdo que la ví en una sesión televisiva de la BBC, pero mi inglés era demasiado precario y apenas la entendí. Ando investigando por esas redes para poder echarle el lazo.
Acabo de ver que está editada en DVD en la colección Ealing Comedy. Sería una buena adquisición.
Un abrazote.

Crowley (www.tengobocaynopuedogritar.blogspot.com) dijo...

La vida, estimado _Father, cambia, pero no tanto. Vamos repitiendo patrones y dejamos pronto de creer en los cuentos.
La peli se ve interesante, trataré de verla.
Saludos