miércoles, 17 de febrero de 2016

EL HOMBRE QUE FUE SHERLOCK HOLMES (KARL HARTL - 1937)


En el mismo año que la aviación nazi bombardea Gernika y se introducen en Alemania leyes anti judíos se estrena en el país germánico “El hombre que fue Sherlock Holmes” (en muchos paises se lanzó directamente con el título de “Sherlock Holmes”). Dirigida por Karl Hartl y protagonizada por una de las máximas estrellas del cine alemán, Hans Albers (“El angel azul) junto con Heinz Rühmann, a quien seguro recuerdan por su trabajo en “El cebo” de Ladislao Vajda, la película narra, en clave de comedia, las andanzas de un par de bribones, ladronzuelos de poca monta que gracias a su peculiar vestimenta y a complementos tales como gorra, pipa o violín, consiguen ser confundidos con el famoso detective Sherlock Holmes y su ayudante el Doctor Watson.

Como supondrán tal confusión está propiciada por la pareja de pillos para sacar ventaja de tal situación. Viajes gratis en tren o estancia en buenos hoteles son algunas de las prebendas de su fingida condición. Todo funciona bien hasta que en su camino se cruza un clan de delincuentes y falsificadores y deben resolver el “caso de los sellos Maurizio” demostrando excelentes habilidades propias de los detectives originales.

Es normal que este tipo de trabajos gestados durante la Alemania nazi sean analizados con lupa buscando ideas totalitarias o propagandísticas. Se ha dicho que la imagen de dos ladrones caracterizados como dos personajes insignia de la cultura inglesa es un torpedo en la linea de flotación de la nave británica. En mi opinión, tal teoría tiene fundamento pero quizás estemos hilando muy fino. En la Alemania del 37 también les importaba que las películas diesen dinero en las taquillas y del mismo modo que aquí se cantaban las gestas nacionales en el NO.DO allí también tenían sus noticieros donde airear sus inefables proyectos sobre la pureza de la raza y otras lamentables cuestiones.

Resulta curiosa la anécdota de que está película, junto con El sabueso de los Baskerville fueron las dos únicas que se encontraron por las tropas aliadas en el bunker de Hitler. ¿le gustaría al dictador la cultura inglesa? ¿Buscaría importarla a la nueva Alemania? Sorpresas te da la vida...

Sinceramente me ha sorprendido esta comedia. Será que no me esperaba este sentido del humor en la Alemania nazi. Por ello, me atrevo a recomendarsela, aunque el hecho de que mientras unos reían en las salas de cine otros morían por las bombas de los aviones nazis es duro de asimilar.

Puntuación: 7,5