lunes, 12 de mayo de 2008

LAS MANOS DE ORLAC (ROBERT WIENE - 1924)



Las señas de identidad del expresionismo alemán cabe buscarlas en la utilización de la luz, los decorados y en el juego expresivo del claroscuro. En cuanto a las temáticas se diferencia entre aquellas sobrenaturales y épicas de otras más o menos realistas con argumentos simples e interpretaciones sobrias y donde los rótulos explicativos son casi innecesarios.

Las manos de Orlac es una película de Robert Wiene claramente expresionista. No en vano Wiene con su obra El gabinete del doctor Caligari está considerado el padre, en el aspecto cinematográfico, del expresionismo alemán. Pero, a mi juicio, no se trata de un film señero en este género. Su excesiva teatralidad y una cierta falta de ideas originales que permitan mantener ese tono extraño y sobrenatural, devalúan un tanto la obra. En cualquier caso su visión resulta interesante e incluso necesaria si lo que queremos es aproximarnos a uno de los géneros cinematográficos más sugerentes, enigmáticos e inquietantes del cine mundial.

La interpretación de Conrad Veidt como el pianista Orlac, ha ratificado la buena impresión que me dejó este actor tras su actuación en El Espía Negro, película de Michael Powell de 1939 y en conjunto la película resulta interesante y deja ese gusanillo por las películas de Wiene, Murnau, Wegener o el mismísimo Lang.




Las incursiones en lo sobrenatural resultan fascinantes y atrayentes para el espectador. Pero es necesaria una coherencia global que destierre salidas fáciles y convencionales. No expliquemos lo inexplicable. Es mucho más atractivo.