sábado, 24 de mayo de 2008

WICHITA (JACQUES TOURNEUR - 1955)

 


Asistimos, de la mano de Tourneur, al nacimiento de una ciudad del Oeste americano, de una nueva Babilonia sin jardines colgantes, agraciada con la fortuna del ferrocarril, que los prohombres capitalistas del lugar han conseguido acercar a la "town" para favorecer sus intereses comerciales.

Somos privilegiados espectadores contemplando un espléndido y colorista tapiz donde las suavidades pictóricas se entrelazan con el sonido desenfrenado de las balas, donde los principios morales se corrompen con facilidad ante la previsión de beneficios y la cuenta de resultados...

Cinismo por doquier. La ley del dinero frente a la ley de la horca. Pero...

La música redobla. Llegó Wyatt Earp. El marshall incorruptible como el brazo de Santa Teresa. La horma del zapato de cualquier ganadero delincuente, facineroso y forajido. Llega sin apenas hacer ruido, como el que no quiere la cosa... ¡Tirar las armas, muchachos, que habla en serio!, con el poder que le da la puntería y el plomo entre ceja y ceja y su aplomo en las más duras circunstancias.

Western genial de Tourneur, director al que ya califiqué en Tierra generosa, de diferente y cuyo retrato del salvaje Oeste es bastante menos salvaje y mucho más humano. Donde la violencia no es solo un gaje del oficio sino que es muerte de bandidos, pero también de mujeres y niños, y eso provoca dolor, indignación, rabia...

Joel Mc Crea me ha parecido el Wyatt Earp más auténtico de cuantos han pasado por las pantallas cinematográficas, a la altura y sin desmerecer a Henry Fonda en Pasión de los Fuertes. No obstante, la complexión de Fonda no daba demasiado la talla, circunstancia que, evidentemente, superó a base de cualidades artísticas.

La música introduce y acompaña una historia que si bien no es absolutamente concordante, hecho a hecho y fecha a fecha con la del sheriff más reconocido del Wild West, se ajusta en lo fundamental, que es de lo que se trata. La fotografía en technicolor casi pastel y la filmación en Cinemascope son el complemento ideal de una historia atractiva y un guión sólido.

El resultado: Aunque un tanto escondido en el cajón de los olvidos, uno de los mejores westerns de todos los tiempos.