viernes, 10 de julio de 2009

SENDEROS DE GLORIA (STANLEY KUBRICK - 1957)


Por lo leído existe una corriente de opinión más favorable a calificar esta película como antimilitarista y no como antibelicista. Me sumo a la mayoría en este caso. Y lo hago viendo simplemente las primeras secuencias. Ese general (Mireau) tan “firme” en sus opiniones hasta que se le habla de nuevas estrellas. La ambición por encima de todo y de todos. ¿Los soldados? Únicamente carne de cañón al servicio de intereses personales.

Pero, me digo a mi mismo, estoy viendo una película. Estas situaciones existen pero en ningún caso son generalizables. Sería absolutamente injusto extender estas crítica a los militares sean del país que sean o del tiempo que sean. Y esto, la propia película, lo señala sobremanera en la figura del Coronel Dax defendiendo hasta con su propia carrera militar a sus tropas.

Es difícil hacer comentarios a esta película sin contar retazos importantes del argumento. Por ello me limitaré a lo absolutamente imprescindible.

Quédense con el trabajo magistral de Kirk Douglas. Con su rostro en ese travelling excepcional por las trincheras. Quédense con el consejo de guerra y esa tensión que se va apoderando de nosotros. Quédense con las emociones y los miedos, absolutamente humanos, de los soldados. Y guarden en su filmoteca la canción final, el sentimiento y el llanto.

Y al lado del nombre de Stanley Kubrick pueden poner sin ningún género de dudas “ Magistral director de cine del siglo XX”.