viernes, 3 de febrero de 2012

SOLO ANTE EL PELIGRO (FRED ZINNEMANN - 1952)


Un magnífico western. ¿El mejor de la historia? No lo sé. Esto no es una competición atlética con un tal Usain Bolt corriendo los cien metros en un tiempo inferior al de cualquier ser humano que figure recogido en los libros y otros anales. Haberlos, hay otros. Pero este es bueno, muy bueno.

En este género existen trabajos convencionales ajustados al muerde la bala, tu perdonas, yo no y otros tópicos al uso, donde los indios son crueles y malvadísimos y los americanos tienen un arsenal balístico inagotable. Suelen ser películas con presupuestos moderados y medianamente entretenidas. Junto a ellas, encontramos films estilo Arguiñano es decir, con fundamento, donde tras los revólveres, las venganzas, las fiebres del oro, los duelos, los linchamientos o las persecuciones implacables, existe y se palpan, la vida y los sentimientos. Siempre puse como ejemplo los westerns de Jacques Tourneur. En este grupo de westerns con más profundidad se incluye sin ningún género de dudas Solo ante el peligro, cine psicológico donde los haya y estudio inmejorable de las reacciones humanas.

El tránsito inexorable de los minutos en un omnipresente reloj, el sentido del deber y la constatación de la ruindad humana, son algunos de los elementos de un excelente trabajo de Fred Zinnemann donde por una vez el título español resulta, a mi parecer, especialmente apropiado, porque si hay una palabra que lo defina magistralmente es esa: Solo. Y la representación gráfica de la soledad la encontramos en ese plano fotográfico aéreo de Gary Cooper en una ciudad tan absolutamente desierta que mas que parecer muerta está realmente muerta, con el honor y la vergüenza muertos tras los visillos de las ventanas.

De argumento tan simple como intenso - un grupo de delincuentes esperan la llegada de su jefe, liberado anticipadamente de prisión, en el tren de las 12 (High Noon), para vengarse del sheriff que lo encarceló - la película es un ejemplo de cine comprometido. Incluso se ha afirmado que el hecho de que Carl Foreman, su guionista, fuese “blacklistado” hizo del film una alegoría del maccartismo con paralelismos entre el mutismo miedoso de los testigos en estos procesos de caza de brujas con el comportamiento cobarde de los habitantes de Hadleyville.

Desde todos los puntos de vista, Solo ante el peligro es un film de visionado imprescindible donde la batalla no se dirime entre un Marshall y cuatro forajidos – posible alegoría a los cuatro jinetes del apocalipsis – sinó entre ese sentido del deber que generalmente se ha magnificado en el cine de Hollywood y la falta de vergüenza torera (símil muy hispano) de unos vecinos literalmente “acogotados”. Una estrella sobre el polvo es el amargo resumen de una victoria.

Una Grace Kelly discreta en su primer papel principal, una Katty Jurado inmensa y un Gary Cooper ganador de un Oscar supermerecido ponen gestos y rostro a una auténtica obra de arte. La música: Una joya imperecedera.

Puntuación: 9,50