martes, 4 de septiembre de 2007

LA SENDA DE LOS ELEFANTES (WILLIAM DIETERLE- 1954)



Esta película suscita odios enconados y amores extremos. En Reel Film Reviews leemos: “La senda de los elefantes es un melodrama asombrosamente malo y completamente aburrido”.

Brian Koller en Epinions.com afirma: “La senda de los elefantes es una no intencionada comedia y es una buena manera de emplear dos horas.” En Cine Escondido (blog interesante) leo : “imágenes que parecen animadas de vida propia, que justifican el visionado de la película por sí solas, y que componen algunos de los instantes más electrizantes de la historia del cine” refiriéndose a las secuencias finales, si bien previamente el comentarista nos había regalado lo siguiente : “Tiene a unos chicos que no se creen demasiado sus papeles de marido atormentado por el espíritu de papi, el uno, y de seductor fracasado, el otro (Peter Finch y Dana Andrews, respectivamente)... ¿Qué puede quedar de la película después de asistir a tamaña exhibición de insustancialidades cinematográficas?”.

Bueno, pues en esta marabunta de opiniones absolutamente extremas, les dejo la mía por si les sirve:

Cuando ví Esmeralda la zíngara, afirmé que Dieterle era un director para revisar. Y eso es lo que he hecho y aunque de una a otra película pasaron nada mas y nada menos que quince años, la sombra de Dieterle es alargada y llena completamente la película. Y si me apuran el trabajo de dirección es mucho mas meritorio al no contar con la interpretación de un auténtico monstruo en todos los sentidos, el del jorobado Quasimodo y el del probablemente mejor actor del mundo mundial: Charles Laughton. Aquí se las tiene que ver con Peter Finch, Elizabeth Taylor y Dana Andrews que, aunque buenos actores, dignos, creíbles y profesionales no “llenan” la pantalla como Laughton.

Comulgo con la ideas recogidas en el post de Cine Escondido al respecto de las escenas finales que, aunque predecibles, y no tan electrizantes, nos dejan ese buen sabor cinematográfico y esa magia que algunas películas consiguen transmitir. Evidentemente los 103 minutos no son así, que si lo fuesen no estaríamos aquí comentando la película sino reverenciándola.

¿Película dirigida al público femenino?: Esto se afirma en algunas críticas leídas. Bueno, a mi me gustó y les aseguro que estoy libre de toda sospecha. ¿Dirigida al público infantil y juvenil?: Evidentemente no, por su contenido melodramático y triangular, pero estoy convencido que los ojos de los chavales se abrirían como platos ante el desfile inexorable de los paquidermos en busca de su destino.

Por ello, con absoluto respeto a los reconocidos críticos americanos, les digo que todos se equivocan, que sin ser la octava maravilla es una película con sus defectos pero también con sus virtudes. Con un William Dieterle que deja su impronta en todo el film y especialmente en las memorables secuencias finales y con tres actores que lo hacen bien, bastante bien.

¡Ojalá pudiésemos decir esto de muchas películas!.



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